miércoles 25 de marzo de 2009

Potenciales negocios en la isla


Vista la situación en Europa y que mucha gente quiere emigrar en busca de otra vida y que algunos de vosotros me preguntáis y os interesáis por posibles negocios, os comento lo que de momento he visto por aquí.

En la foto Palm Tree, el ex mejor bar de la isla. Bueno, hay uno, en la parte digamos izquierda según entras, que está en el mejor hotel de la zona (de ladrillos, lo demás son cabañitas de madera) donde puedes tomar cócteles y tal pero parece ser que es bastante caro (una lata de cerveza dos euros en los demás, así que aquí el tema estará disparado).

Aparte del Palm Tree que actualmente no está en funcionamiento, hay tres garitos más. Safety Stop, Buffalo Bar y Bart's Bar (en Panorama hotel y restaurante). Estos tres que menciono son una pequeña estructura de madera y unas mesas dispuestas en la arena, con velitas. Se sirve cerveza, refrescos y botellas de 35 cl. de monkey juice, whisky y vodka. El ambiente en estos lugares es de chill out total, beber algo, conversar. La música suele ser Reggae o Techno (muy antiguo por cierto, siempre el mismo CD aunque pinchan con el ordenador), pero no hay pista de baile.

Safety Stop es bastante tranquilo, frecuentado por los locales, que por la noche les gusta darle al trinqui (malos musulmanes) y son todos unos chulitos de playa bastante divertidos que visten pantalones vaqueros con cinturón y calzoncillitos por fuera, no camiseta, collares de plata u oro y algunos me llevan las gafas de sol colgadas del cuello. Suele haber una hoguera en la playa, que le da bastante atractivo al lugar.

El Buffalo Bar mola más, es más bonito y la música es mejor (el otro día había una banda tocando jazz en directo, impresionante). Pero el dueño está loco. Vaqueros sin camiseta, pelo largo y gorra. Cuando se emborracha se pone Mr. Hyde perdido y amenaza y persigue a altas horas de la madrugada a los turistas con un cuchillo de considerables dimensiones. También rompe botellas de ketchup y chili y se come el cristal. Raras costumbres.

Bart's Bar es el más popular. El que más gente congrega, quizás porque muchos turistas se alojan en Panorama y es el que más cerca queda. Además está en el medio de la playa y la música es diferente, un poco más variada, pero no tiene demasiado que ofrecer aparte de bebida, luces láser de colores cegadoras y mesitas con velas.

Las posibilidades que ofrece el Palm Tree son bastante interesantes. Es un sitio grande, con dos plantas. Se podría montar restaurante (de 19.30 a 22.30). Detecto cierta falta de comida occidental interesante. Lo que se vende aquí es caro y no muy bueno. La comida malasia está muy bien y hay buenos chefs. Los precios en los restaurantes son más elevados de lo habitual en comparación con la comida en el resto de la zona sudasiática (Tailandia, por ejemplo). No olvidemos que esto es una isla y hay que traer todo desde la península, con lo cual las materias primas se encarecen debido al transporte. El servicio es lento. La filosofía malaya es similar al tópico español de mañana, mañana. En cuanto a comida occidental se puede encontrar pizza, pasta, bocadillos (con muy pocos ingredientes) acompañados de patatas fritas y ensalada de col y poco más. La comida más popular, puesto que estamos en el mar es la BBQ. Raya, tiburón, sepia, gambas, y diferentes peces acompañados de patatas fritas, arroz o puré, ensalada o verduras, salsa curry u otras a elegir y zumo de naranja. Esto cuesta sobre los 18 timbrecitos (3,75 euros) y realmente es la mejor opción relación calidad precio.

Después del restaurante el garito se podría reconvertir en disco pub. Mesitas en la arena, barra grande, dj que pinche como Dios manda, futbolín, billar y pista de baile. Parece que la afluencia de turistas a esta isla se produce un poco a ráfagas. Hay días que está a parir y otros que no hay mucha gente. La temporada comienza a finales de febrero-marzo (cuando acaba el monzón) y termina sobre septiembre. Durante el resto del año en Long Beach no queda naide (sí que hay gente en el pueblo de pescadores, que está protegido de las olas). Bueno, Dee, mi instructor, se quedó un año solo en esta playa durante tres meses, tranquilito, haciendo meditación, pero eso es otra historia.

Los problemas a salvar son los siguientes. No se puede comprar suelo, no sé si por problemas legales o porque es muy caro. Un millón y medio de timbrecitos (alrededor de 300.000 euros) por un terreno de 100x100 metros. Esto es una isla bastante pequeña.

Siguiente problema es que el dueño está en la cárcel y se le va la pinza. Un exceso de rulas (éxtasis) hizo que se quedara tarumba y empezó a tener problemas con todo el mundo, policía incluida. Su mujer le abandonó y se piró con otro tipo y él sigue en la cárcel. Difícilmente contactables pero se estudiará.

Así que de momento el tema parece complicado. Seguiremos investigando. Continuaré entrevistando a mis contactos, que me estoy haciendo colega de los que manejan el cotarro.

1 comentarios:

Mr. Hyde dijo...

La otra movida que se me olvidó comentar en esta entrada es que es ilegal vender alcohol. No sé si porque es un país musulman y no se puede o porque es muy caro conseguir la licencia. Se investigará.