
El otro día alguien me preguntaba si había cogido alguna enfermedad rara. Y yo, pues no, tengo suerte, de momento nada, todo bien. Pero después de pasar un tiempo en los trópicos y andar descalzo durante más de un mes, finalmente ha ocurrido.
Todo empezó con unos heriditas raras en mi pie. Inflamación de la planta y terrible picor por las noches. Cuando le describí los síntomas a Dee, mi instructor, ya se estaba muriendo de la risa, como siempre, simpático el chaval. Me dice, amigo, se te ha metido el GUSANO.
Un gusano ganchudo en concreto. Y no uno, sino un par o tres, que mola más. Wally, Willy y Jorgito se llaman, de apellidos Necator Americanus. La foto es bastante desagradable (mi pie por cierto), pero es lo que hay. En la parte izquierda los eczemas, pruritos o como se denominen estas heridas y a la derecha, la zona un poco más roja, el lugar donde creo que fallecieron después de inflarlos a rulas.
Y vamos con el rollo técnico, gracias a quien me lo haya prestado, viva el guguel y la guiquipedia.
Uncinariosis. Agentes causales: necator americanus (he decidido que estos son los míos, después de leer toda la literatura disponible al respecto) y Ancylostoma duodenale. Distribución geográfica: regiones tropicales y subtropicales.
La forma infectante de las uncinarias para el hombre son las larvas filariformes que están en los suelos y penetran por la piel desnuda de pies o manos. Se encuentras en zonas arenosas y de temperatura alta (mi playa, vamos). Las larvas, al atravesar la piel, forman canales serpiginosos ondulados, cuya observación cuidadosa constituye la forma más sencilla de diagnóstico. El simple uso de calzado evita la mayor parte de la infecciones por estos parásitos (y yo recomendando a la gente que no fuera descalza y luego me tiro un mes sin las chancletas, nunca más).
Fases de desarrollo del parásito.
Adulto: es de color blanquecino, su tamaño varía entre 8 y 12 mm de longitud por 0.4 a 0.6 micras de diámetro. En su porción anterior posee una cápsula bucal provista de dientes, llamados ganchos. La porción posterior en la hembra termina en forma recta y en una dilatación denominada bolsa copulatriz en el macho.
Huevo: es ovoide y mide de 60 a 70 micras por 30 a 40 micras, con una cubierta delgada y translúcida; en su interior generalmente se observan de dos a cuatro blastómeros.
Localización definitiva en el huésped: duodeno (creo que los he matado a tiempo, esperaremos a ver si se producen nuevos síntomas).
Manifestaciones clínicas: de acuerdo con el ciclo biológico son las que se describen en los párrafos siguientes:
Cutáneas: en la piel se observa reacción inflamatoria, localizada frecuentemente en espacios interdigitales o dorso de los pies, con presencia de máculas, pápulas y vesículas pruriginosas. Cuando estas lesiones cicatrizan, quedan manchas discrómicas comúnmente llamadas sabañones. Ahí estamos, esto es lo que ha pasado, sin duda.
Pulmonares: tos, expectoración, fiebre (síndrome de Löffler). De momento nada de esto.
Digestivas: dolor epigástrico, distensión abdominal, náusea, vómito, pirosis, diarrea simple o mucosa, presencia de sangre digerida en las heces (melena), esteatorrea, heces fétidas. Tampoco. Lo de las heces fétidas es de coña, por cierto, a ver si encontramos a alguien al que le huelan a rosas.
Generales: soplos cardíacos funcionales (por anemia), palidez de mucosas y tegumento, cianosis, edema en miembros y cara, cansancio y fatiga.
Como los adultos de las uncinarias se fijan a la mucosa intestinal mediante sendos dientes o placas dentarias y de hecho muerden al a mucosa intestinal, hacen que sangre abundantemente. Cuando son muchos los parásitos, aparecerá melena y anemia microcitica hipocromica importante.
Tratamiento:
Pirantel. 20 mg/kg/día/3 días.
Mebendazol. 100 mg/12 horas./1 día.
Albendazol. 200 mg/12 horas./1 día. Yo por si acaso le he metido 1.200 mg. de Albendazol durante tres días consecutivos.
En principio están matados matados, así que no me preocupo más. No obstante, estaré atento en caso de que observe algún síntoma relacionado. Para que estéis tranquilos.